Saliste de vacaciones a la playa, nadaste… ¿y abriste los ojos estando bajo el mar? Aunque esto te puede parecer inofensivo, el agua salada puede tener efectos temporales en tus ojos que vale la pena conocer.
Aquí te explicamos qué sucede realmente y por qué deberías tener cuidado.
¿El agua de mar puede dañar los ojos?
Estas son las consecuencias más comunes que podrías tener después de abrir los ojos bajo el mar:
Ardor
La salinidad del agua es diferente a la de las lágrimas, lo que provoca efectos temporales como:
Ardor o irritación
Enrojecimiento
Sensación de sequedad
Visión borrosa momentánea
Conjuntivitis
Es una de las afecciones más comunes. Se presenta con ojos rojos, lagrimeo y secreciones, y puede ser causada por bacterias presentes en el agua.
Queratitis
Se trata de la inflamación de la córnea que genera dolor, sensibilidad a la luz y visión borrosa. En algunos casos, si no se atiende correctamente, puede dejar secuelas en la visión.
Inflamación ocular
El contacto con sal, arena o contaminantes puede provocar irritación general en el ojo, generando molestias persistentes o sensación de cuerpo extraño en el ojo.
Ojo seco temporal
Al alterarse la película lagrimal que protege la córnea, pueden existir síntomas de ojo seco, como ardor, visión fluctuante o sensación de arenilla.
Ojo: Ingresar al mar y abrir los ojos con lentes de contacto es sumamente peligroso ya que conlleva el riesgo de contraer infecciones más severas causadas por bacterias o amebas.
¿Cómo proteger tus ojos en el mar?
Para evitar estas molestias o complicaciones, puedes tomar algunas precauciones sencillas:
Usar goggles o lentes de natación
En general evita abrir los ojos sin protección en el mar o piscinas
Enjuaga los ojos con agua limpia después de nadar
No frotes tus ojos si sientes irritación
Evita el uso de lentes de contacto dentro del agua
Si las molestias persisten, acude con tu oftalmólogo de inmediato
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